Convertí mi diagnóstico de trastorno bipolar en mi propósito

Por: Stacey Raina

En 1993, fui a la universidad y ansiaba ser aceptada y validada. Fue entonces cuando descubrí el culturismo. El culturismo sería la fuerza impulsora que me permitiese brillar y ocultar mis verdaderos colores. Estaba comprometida y tenía mucha disciplina, y me sentía bien. El día que me subí a ese escenario y actué frente al público me cambió la vida. Me sentía segura de mí misma y a cargo de mi vida, finalmente hacía algo de lo que podía estar orgullosa.

Debido a mi éxito como fisicoculturista, honestamente creía que se podía lograr cualquier cosa a lo que pusieras empeño. Tuve una sensación de euforia suprema. Pensé que mi propósito en la tierra era mostrar a todos que tenían el poder de crear este mismo sentimiento de euforia.

Le rogaba a Dios que me ayudara a descubrir el significado de la vida. Sentí pájaros aletear en mi estómago y comencé a llorar histéricamente. Agradecí profusamente a Dios porque pensé que había entrado en el cielo.

Esa noche, estaba muy mal emocionalmente. Estaba delirando. Lloraba, luego me reía y luego volvía a llorar. Mis padres no sabían qué hacer. Pensaron que su única opción era llevarme al hospital psiquiátrico. Les rogué y les supliqué que no me llevaran, pero sentían que no tenían otra opción.

Después de mis dos semanas allí, los médicos pensaron que estaba lista para ser dada de alta. No estaba lista y todavía me sentía muy confundida por lo que acababa de pasar. Iba a tener que navegar por esta vida con un nuevo diagnóstico. Tenía trastorno bipolar.

Escondí mi historia durante años, sólo mis amigos cercanos y mi familia lo sabían. Deseé y recé para que mi diagnóstico se desvaneciera. Estaba avergonzada.

Un día, toda mi perspectiva cambió cuando me senté en la audiencia de «This is my Brave» y vi cómo otras personas prosperan a pesar de vivir con una enfermedad mental.

Después del programa, supe que tenía que hacer una audición para convertirme en miembro del elenco. Compartí mi historia por primera vez frente a una audiencia. Dejé el escenario sintiéndome inspirada y supe desde ese día que continuaría compartiendo mi historia, para inspirar a alguien más.

En agosto, me comprometí a recuperarme. Sabía que tendría que ser disciplinada y comprometida. Modifiqué mi dieta, hice ejercicio, tomé mis medicamentos, escribí un diario y medité todos los días. Bajé el ritmo y aproveché cada día para mejorar. Ahora sé que para sentirme completa, tendré que comprometerme con todo el paquete.

A través de la terapia y la autorreflexión, supe que era una persona antes de mi enfermedad mental. Me sentí libre de la carga y la etiqueta. Estoy orgullosa de mí misma por mis logros a pesar de los obstáculos en el camino. La vergüenza ha desaparecido y mi diagnóstico se ha convertido en mi propósito.

Comentarios:

Un comentario en “Convertí mi diagnóstico de trastorno bipolar en mi propósito


Silvia
13 abril 2021

No podría imaginar que podría tiene ese efecto el culturismo, bravo por ti….

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