Cuando el COVID paró el mundo

Por: D.J. (Brasil)

Tengo la sensación de haber estado viviendo una verdadera película de terror llamada Covid 19, y yo personalmente llevo confinado 3 meses. Solo. En un piso de un dormitorio, pequeño, lejos de amigos y familia. Los ratios de infección aquí, en Río de Janeiro, son una pasada y la gente está asustada. He sido muy afortunado por no haber perdido a ningún amigo ni familiar a causa del Covid, pero tengo padres y abuelos mayores de quienes preocuparme, además de un amigo que está inmunodeprimido a causa de una enfermedad que padece.

Entonces, si soy tan afortunado, ¿por qué siento tanto duelo? Durante el primer mes sentí muchísima tristeza y duelo; aunque me recordaba a mí mismo lo agradecido que tenía que sentirme, estaba deprimido. No sólo sentía tristeza por la población global que estábamos perdiendo a causa del Covid, también me sentía fatal empatizando con amigos que habían perdido a familiares por complicaciones relacionados con el Covid, y que estaban aceptando el no haber podido estar al lado de sus familiares en el hospital o haber podido ir a su funeral. Me di cuenta de que estaba también en duelo por haber perdido mi anterior modo de vida, en la cual viajaba por trabajo e interactuaba con personas a diario, conociendo a posibles nuevos amores, haciendo nuevos amigos, y yendo a mis clases de salsa. Estaba en duelo por esas vacaciones que había planificado a Costa Rica con 10 amigos de todo el mundo, en las que nos reuniríamos y pasaríamos tiempo juntos. Tuve que darme permiso para sentir tristeza, por todo esto y más; saber que esto era algo normal, que otras personas lo estaban viviendo también.

Después de un mes trabajando desde casa, quedándome a salvo entre las 4 paredes de mi pequeño apartamento, mientras el mundo entero se paraba, me di cuenta de que algo más estaba ocurriendo. Mis creencias se habían visto afectadas por esta situación. Me di cuenta de que mi antigua forma de vida, alocada, partía de la base de que tenía certeza y control sobre mi vida; aunque en el fondo sabía que esta creencia no es real, no había recordado recientemente la incertidumbre inherente de la vida. Este recordatorio fue inquietante, y tuve que pasar un duelo por ello también, pero me sirvió para estar más presente y para no apegarme a ningún momento en el futuro. No olvidaré esto nunca.

El parón de mi vida frenética también me dio tiempo y espacio para descansar; durante este tiempo también me di cuenta de que ciertas cosas existentes en mi vida no me hacían feliz. Pensé mucho aquellos días, junté mis ideas, y ya he realizado ciertos cambios. Ahora estoy armado con una sensación renovada de lo que realmente quiero para mí mismo, y que sé que me ayudará a tomar mejores decisiones de ahora en adelante. También me he prometido darme más tiempo en el futuro, para estar solo, para poder conectar con mis sentimientos, y conmigo mismo.

O sea que éste fue el regalo que el Covid 19 me ha dado a mí. Siento mucha tristeza proveniente del impacto que ha tenido esta pandemia sobre el mundo, pero siempre me sentiré agradecido por el parón mundial que ha cambiado mi vida para mejor.

Comentarios:

3 comentarios en “Cuando el COVID paró el mundo


Raquel
14 enero 2021

Entonces, bienvenido el bicho, aunque sea otra de las enormes mentiras de las que la humanidad ha sido inducida, por miles de años! TOMAR CONSCIENCIA de que SOMOS LA VIDA, dueñ@s de un cuerpo, mente, etccc,,,TOMAR el PODER y ENFOCAR al FUTURO PERFECTO, depende de cada quien que se atreva a seguir «nadando» en el Oceano de la ETERNIDAD; recordemos q la funcion imprescindible que nos permite sostener la materia fisica (mental, emocional, etc) es la RESPIRACION; entonces -a res-pi-rar CONSCIENTEMENTE- controlar/nos aumenta la energia DEFENSIVA (inmunidad natural, entre muchas otras herramientas naturales),,,Buenas ondinas, lo MEJOR ESTA LLEGANDO!!! Raquel desde Argentina -por ahora-

Jessica
1 febrero 2021

D. J., has puesto palabras a algo que yo también he experimentado y creo que muchas personas se identificarán con pasar un duelo por la vida que dejamos atrás. Pero como bien dices, es una oportunidad para parar y pensar bien en lo que es importante y tomar consciencia de a que dedicamos nuestro tiempo y atención. Muchas gracias por compartir tu aprendizaje con nosotros! TÚ eres el héroe.

Julia R.
25 febrero 2021

Me gustan mucho tus reflexiones, D.J., y las encuentro inspiradoras. Me siento identificada y leerte me ha dado más fuerza. Muchas gracias por compartir. Qué bueno encontrar los aspectos positivos y oportunidades en situaciones difíciles, para mí también ese es el camino a seguir.

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