La esclerosis múltiple me llevó a ser el centro de mi vida

Por: Nerea Diaz

Con 29 años me diagnosticaron esclerosis múltiple. Es una enfermedad crónica, autoinmune, degenerativa y sin cura hasta ahora. He llegado a estar sorda de un oído, ver mal por un ojo, con vértigos, se me dormían las piernas cada vez que caminaba… y además, lidiaba con la amenaza de mi trabajo y la incomprensión de mi entorno.

Antes del diagnóstico tenía todo lo que se supone que me haría feliz: casa propia, pareja estable, trabajo indefinido y me podía permitir irme de vacaciones de vez en cuando. Vida perfecta, que me hacía tremendamente infeliz porque era lo que se esperaba de mí, no lo que yo quería.

Después de más de un año de baja y pasar por tres tratamientos farmacológicos, que no funcionaron, no me quedó otro remedio que mirar para dentro. ¿Qué estaba pasando? No entendía nada.

En el momento de mayor dependencia e incapacidad física, llegó a mí el budismo. Mi práctica budista me revolucionó tanto que en 15 días no hubo un solo aspecto de mi vida que no hubiera transformado. Me di cuenta de que estaba viviendo mi vida sin mí y que ni siquiera tenía claro lo que quería porque ni me lo había preguntado antes. Me puse en el centro de mi vida y tomé acción para ser feliz.

Decidí dejar a mi pareja, con todo el dolor de mi corazón, después de 12 años de relación. Nos estábamos haciendo daño y los dos merecemos ser felices. También vendimos la casa común y me mudé.

Empecé a hacer ciertos cambios en mi alimentación, comencé a hacer más deporte e indagué mucho sobre terapias naturales. Mi objetivo era mejorar mi salud para ser independiente. Esto me hizo tener pequeñas mejoras.

Muy seguidos pasé los tribunales médicos de incapacidad y de discapacidad. Me quedé con un 29% de discapacidad y me despidieron del trabajo al no poder adaptar mi puesto.

No me conformé, transformé el veneno en medicina y pude ver el valor de aquella situación. Tenía la oportunidad de dedicar todos mis esfuerzos y energía a estar bien.

Bajo mi cuenta y riesgo decidí dejar el tratamiento farmacológico porque me di cuenta de que empeoré desde el comienzo. Meses más tarde me confirmaron que tengo hipersensibilidad a los fármacos. Entre tanto, di con un tratamiento natural que me hizo volver a recuperar la energía, la fatiga desapareció por completo y poco a poco fui recuperando las lesiones que me dijeron que eran “irreversibles” y hago cosas que no podría hacer, supuestamente.

Decidí coger el valor de toda esta experiencia y acompañar a otras personas con dificultades en su salud, para que aprendan a escucharse, a empoderarse en su salud y dar lo mejor de ellas mismas. Mis valores fundamentales en mi proceso personal y a la hora de acompañar a otras personas son el amor, la salud y la libertad.

Mi mayor aprendizaje ha sido transformar el sufrimiento de la enfermedad en gratitud y ponerlo al servicio de otras personas.

Comentarios:

6 comentarios en “La esclerosis múltiple me llevó a ser el centro de mi vida


Silvia
13 abril 2021

Deseo que sigas así, mucho ánimo

    Nerea
    14 abril 2021

    Mil gracias Silvia. Si me doy lo mejor a mí, puedo ofrecer lo mejor de mí al mundo

Marta
13 abril 2021

Qué valiente y fuerte eres Nerea. Por gente como tú me inspiro a ser mi mejor yo cada dia!
Un besote enorme

    Nerea
    14 abril 2021

    Que bonito Marta. Muchísimas gracias

Nerea
14 abril 2021

Gracias por la oportunidad de compartir mi experiencia. De verdad, deseo que ayude a otras personas a ser los héroes de sus vidad

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