Perdí a mi hijo pero nunca perdí la fe

By: Betty Paredes (Mexico)

En el 2016 el dolor más grande que nunca había experimentado se hizo presente cuando perdí a mi hijo, Ethan es su nombre. Un bebé muy esperado pues mi esposo y yo teníamos ya 5 años de casados y no nos habíamos podido embarazar, aún recuerdo que mi esposo sufría al verme llorar cada mes cuando me llegaba mi regla, por eso Ethan ya era el bebé más amado del universo. 12 semanas de embarazo de alto riesgo y yo viviendo con mucho miedo, hacia oración cada día y uno de esos días ese miedo se materializó en un aborto espontáneo, el corazón de Ethan había dejado de latir. Sentí un profundo dolor, algo dentro de mí se había roto, una parte de mí había desaparecido, la esperanza se había perdido y no tenía ganas de nada, ni comer, ni moverme, estaba en DEPRESIÓN.  4 años atrás ya trabajaba con terapias complementarias y energéticas como el Reiki, meditación, entre otras. Sabía que debía vivir mi duelo y las terapias me ayudaban pero era como si mi cuerpo me pidiera algo más. Se hicieron presentes las flores de bach a través de una amiga, las conozco e inicio tomándolas. Son una terapia física como así las llamo. Mi conciencia hoy día es que nuestro cuerpo requiere no solo terapias energéticas sino también físicas. Padre Dios y el tiempo efectivamente me llevaron a ir sanando mi ser, a amar a Ethan incondicionalmente por elegirme como su mamá aún si solo estuvo unos meses conmigo. Me empecé a sentir mucha más paz, armonía, mi esposo y yo elegirnos salir de vacaciones y de fin de semana encontrábamos mucho placer estar en la naturaleza y visitar lugares nuevos. Me apoyé mucho en la meditación y de hecho estaba por cumplirse un año de la partida de Ethan que elegí tomar un taller que llamaban meditación trascendental el cual constaba de nueve meditaciones. Al final había un retiro que tomar y así lo hice una semana después me desperté recordando un sueño dónde un niño corría entre los árboles del bosque y entre risas preguntaba ¿este es el amor incondicional?

Yo sabía que estaba nuevamente embarazada, no había manera de confirmarlo por el tiempo transcurrido debía esperar 1 mes aproximadamente pero yo sabía que estaba embarazada. Me veía en el espejo y veía mis ojos y percibía algo diferente en ellos, un brillo diferente. En una meditación mi ángel me decía estás embarazada no te preocupes todo saldrá bien. Cerca del plazo en el que ya podía hacerme una prueba soñé con la virgen María y me decía estás embarazada, ve hazte una prueba, saldrá positiva. Yo sabía que así sería y lo hice. Esa mañana cerca de las 7am fui a comprar la prueba de embarazo y al realizarla salió positiva. Mi corazón se llenó de profundo gozo, hoy día Ivan mi segundo bebé va a cumplir 3 años. Es el bebé más amado y esperado del universo.

Nunca pierdas la fé.

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