Salir del agujero oscuro de la drogadicción

Por: Joan Rubio (Spain)

Después de un periodo de violencia doméstica y abuso de cocaína, caí en una sobredosis tras 10 años de famélica psicológica. El sufrimiento era mi estado normal y el miedo se había normalizado!

Aparecer por casa era terriblemente solitario. Una vez pasada la puerta más te vale ponerte el chaleco anti palabras, sólo conservaba el suave recuerdo de los inicios prematuros de sentimiento pasajero. Lo único que tenía era la imagen viva singular que se reproducía dentro de la mente para saciar esa sed de incomprensión. De repente te vuelves un zombi autómata. Con el paso de los días caes otra vez al pozo sin agua: una realidad desgastada, como un actor secundario sintiéndote un extranjero en tu propia casa.

Exhausto de sobrevivir, tirado dentro del coche, en un inmenso subidón de cocaína, mientras me quemaba el dedo con el final del cigarro, me di cuenta de que la vida es un regalo. La prueba más difícil no era salir del coche y decir “ahora empiezo”, sino valorar lo que ya tenía y no valoraba. Observar eso dió un impulso a la motivación para tocar fondo, permitiendo que emergiera por completo. A la semana saqué todo el dinero de la cuenta y toqué fondo.

En aquellas épocas dormía 8 horas a la semana, y si comía 1 vez al día era un golpe de suerte. Un día en casa del compañero de batalla encontré un buen libro llamado «inteligencia emocional», escrito por Daniel Goleman. La verdad es que me resultó súper técnico, pero lo poco que entendí me impulsó a la universidad para realizar el máster de inteligencia emocional donde el sujeto de mis estudios era uno mismo. Adquirí conciencia del lío del cableado emocional interno. Aprendí a gestionar las emociones para impulsar mi nueva vida desde un despertar asombroso, al que yo llamo «click psicológico.”

En mi camino también me apoyé en varias personas: me ayudaron una coach personal en el desarrollo motivacional, una coach política en el desarrollo emocional y una psicóloga clínica para la medicación y la evolución de la patología. También hubo una técnica que me ayudó mucho a motivarme en momentos de apatía: es de Mel Robbins y se trata de contar 5, 4, 3, 2, 1 y lanzarse a tomar acción. Esta técnica la repites una vez tras otra hasta que se vuelve un hábito y sales del túnel para ver la luz.

Saltando con fuerza es posible salir del agujero oscuro de la drogadicción. Si no lo haces tú, el tiempo lo hará por ti, ya que el cerebro se cansa del estancamiento y entras en un diálogo interior donde te cuestionas si quieres esto siempre. Por consecuencia, ese es el primer paso: es la desgracia la que te va a liberar.

Actualmente estoy redactando el libro de negatividapositiva (libérate del sufrimiento inteligentemente) y vivo una vida de crecimiento holográfico.

Comentarios:

2 comentarios en “Salir del agujero oscuro de la drogadicción


Jessica
2 marzo 2021

¡Qué historia más potente! ¡Enhorabuena Joan ! TÚ eres el héroe. Muchas gracias por tu generosidad en compartir tu historia con nosotros – ¡es inspiradora!

SS
2 marzo 2021

Me alegra mucho leer tu historia de superación de una adicción….espero sirva para que muchos puedan fijarse en los pasos que hiciste. Espero que el libro pueda ayudar a que haya muchos más HÉROES como tú….que superen su adicción…mucho ánimo a continuar en tu vida fuera de ese agujero tan oscuro¡¡¡¡¡

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